sábado, 2 de agosto de 2014

MICROCOSTOS - octava entrega

Continuamos subiendo al blog comentarios, notas y publicaciones de profesionales y académicos, que traten sobre temas de COSTOS

En esta oportunidad decidimos ubicar un importante extracto de la presente publicación en nuestra serie MICROCOSTOS, por abarcar la problemática en la determinación de las causales de costos en las pequeñas y  medianas empresas (la publicación original es un poco más extensa, presentando los costos tratados en la teoría económica, como ser costos  medios, marginal, etc y la incorporación de una serie de gráficos e ilustraciones, los cuales hemos decidido no incorporar en la presentación del blog)

Esperamos que la misma resulte de interés a estudiantes,  profesionales, gerentes y empresarios pymes.


FACTORES DETERMINANTES DEL NIVEL DE COSTOS EN LAS PYMES

Revista Visión Gerencial. CIDE. Nº 2, volumen 2, 2003. Revista científica, arbitrada e indizada.
Morillo Moreno, Marysela Coromoto

Introducción

Son muchos los esfuerzos que realizan los gerentes de pequeñas y medianas empresas (Pymes) por controlar los costos operativos y de producción de sus empresas, como alternativa para crear ventajas sobre la competencia (liderazgo en costos), y para incrementar o mantener el margen de utilidad de la empresa, cuando los ingresos son constantes o difíciles de incrementar. Sin embargo, con frecuencia dichos esfuerzos son infructuosos, dado que éstos gerentes desconocen las verdadera causas por las cuales la empresa incurre en costos, ello induce a la toma de decisiones y al control de costos de manera inadecuada, así como a reducciones arbitrarias, que atentan contra la calidad y/u operatividad de la empresa, tal vez porque atacan los síntomas y no las verdaderas causas de dichos costos. A continuación se intenta recopilar y señalar las variables de las cuales depende el nivel de costos incurridos en las empresas, y así dar una mejor comprensión del abanico de causas para la ampliación de las alternativas en el control de costos, para la gerencia de las pymes.

Tradicionalmente la variable que mejor explicó los cambios del nivel de costos por unidad es el volumen; de hecho, muchas pequeñas empresas aún usan tal generador en sus sistemas de costeo convencionales para aplicar los costos indirectos desde los centros de costos hasta los productos, dada la poca variedad de éstos últimos. El comportamiento de los costos frente a los cambios en el nivel de actividad económica, referida esta a la cantidad de unidades producidas y/o vendidas, ha sido uno de los criterios más importantes de clasificación de costos utilizado especialmente por las Pymes hasta hoy para la planeación y el control. De esta forma, los costos se clasifican en costos fijos, costos variables y costos mixtos.

Según la clasificación anterior, los costos fijos son aquellos que permanecen constantes, durante cierto periodo, independientemente de los cambios presentados en el volumen de producción; tal es el caso de los costos por concepto de arrendamiento, primas de seguros, entre otros.
Los costos variables totales son los que oscilan en función, durante cierto período, de los cambios presentados en el nivel de actividad, por ejemplo los costos de materia prima, de combustible, y otros.
Los costos mixtos se clasifican en costos semifijos (escalonado) y semivariables, los primeros se generan por la necesidad de aumentar los medios de producción en forma discreta lo cual causa una discontinuidad en la función de costos que se refleja en saltos, y su variabilidad frente al nivel de actividad se desarrolla dentro de intervalos (Mallo, 2000); los costos semivariables presentan dos atributos o componente de relación, un componente de comportamiento fijo y otro de comportamiento variable, por ello no pueden catalogarse como costos variables porque cuando el nivel de actividad es cero presentan un importen, tampoco se pueden considerar fijos porque varían con el nivel de actividad (Mallo, 2000), de allí la necesidad de desarticularlos en cada uno de sus componentes, tal es el caso de los costos por servicios públicos, y algunos costos de mantenimiento de la fábrica.

En el anterior criterio de clasificación se basa la teoría de los costos desarrollada por la Economía, en la cual los costos de cualquier empresa están determinados por el precio de los insumos utilizados y por la eficiencia en la asignación de dichos insumos en el proceso productivo, por ello la función de costo total esta determinada por la sumatoria de la cantidad de todos los insumos de costo fijo y la cantidad de insumos de costo variable…

…Es importante señalar que la terminología usada por la economía para identificar a los costos totales, fijos, variables y mixtos, es similar a la utilizada por la contabilidad de costos. Como esta última es parte de la contabilidad de gestión  la cual ha recurrido a otras áreas y ciencias como la economía, estadística, y la investigación de operaciones con el fin de maximizar beneficios, …


2. Limitaciones del Causal de Costos Tradicional

La clasificación de los costos, en fijos, variables y mixtos es la más utilizada actualmente por las Pymes, por su facilitad para ser identificados en las operaciones diarias y por los deficientes conocimientos que presenta el personal administrativo en cuanto a herramientas de la Gerencia Estratégica de Costos. Por ello es importante que la gerencia de las Pymes sea advertida sobre las limitaciones de dicha clasificación.
Basado en la variable tradicional que explica los cambios en los costos por unidad (el volumen), se diseño el modelo denominado costo - volumen - utilidad, o punto de equilibrio (Versión simplificada del mundo real, que permite simular el impacto ocurrido en las utilidades de la empresa ante distintos cambios generados en el volumen y costos de producción)  y el análisis del margen de contribución (Análisis utilizado en la contabilidad de costos, también llamado análisis de rentabilidad marginal, en el cual se estudia el incremento de las utilidades totales de la empresa por cada unidad adicional de producto vendido, expresado en el margen de contribución unitario, o índice de contribución, éste índice es calculado a través del sistema de costeo variable o directo), ambas herramientas de planeación y toma de decisiones de la contabilidad de gestión tradicional, utilizadas por algunas Pymes.

A través del funcionamiento y análisis de esta herramientas se pueden deducir muchas limitaciones del volumen como causal de los costos.
Tanto el modelo costos volumen utilidad como el análisis del margen de contribución colocan al nivel de actividad como variable principal y única del comportamiento de los costos, pues asumen la condición “ceteris paribus”; sin embargo, bajo el enfoque estratégico, mantener esta condición resulta limitado, dado que es irrelevante realizar un análisis donde no se considere la actuación de la competencia y demás agentes externos a la organización (amenazas y oportunidades) así como el contexto interno (fortalezas y debilidades) de la misma.

De hecho el modelo del punto de equilibrio presenta muchas suposiciones,
cuestionadas como debilidades, entre las cuales destaca: el hecho de que los precios de venta no varían para diversos niveles de actividad, más aún si se considera el escaso poder de negociación frente a los clientes presentes en las Pymes al igual que la eficiencia en la planta y la capacidad de producción; supone la linealidad perfecta en el comportamiento de los costos variables y de los ingresos frente al nivel de actividad; la inexistencia de inflación; y la omisión del
valor del dinero en el tiempo y de los flujos de efectivo. En las decisiones financiera de las Pymes, estas dos últimas variables son básicas para evaluar la continuidad operativa y solvencia a corto plazo, dada las limitación que presentan para la obtención rápida de créditos a condiciones favorables o la indisponibilidad de recursos propios.

Existen otros casos, presentes en el modelo de punto de equilibrio y análisis del margen de contribución, en los cuales no es fácil distinguir entre costos fijos y variables, por ejemplo el costo de mantenimiento preventivo de maquinarias - costo mixto -, en estos casos se hace una aproximación basada en la recta de regresión lineal o método del diagrama de dispersión según tendencias pasadas del costo. Por otra parte, los costos fijos están relacionados con un nivel relevante de actividad en el cual permanecen constantes, luego de ese nivel (que puede ser el nivel de capacidad máxima) el costo fijo cambia; por ejemplo, al alcanzar el nivel máximo de capacidad es muy probable que la empresa tenga que arrendar otros locales, otras máquinas y, por tanto, incurrir en costos fijos adicionales para aumentar la producción más allá de ese punto (Backer, 1987). En el largo plazo, ningún costo es fijo porque depende también de factores ajenos o distintos al volumen de producción, tales como, los contratos de arrendamiento con cláusulas de indexación. Lo mismo ocurre con el costo variable unitario el cual es constante
independientemente del volumen de actividad, pero puede variar por factores ajenos a ésta, como la inflación, las alianzas con los proveedores y descuentos por volúmenes de compra.

Considerar al volumen de producción como único motivo del nivel de costos es poco prudente, tal como lo hacen las gerencias de muchas de las Pymes, dado que hay muchos casos en los cuales el costo total medio no disminuye al aumentar el volumen de producción. Tal es el caso de empresas pequeñas, con aspiraciones de ser medianas o grandes, diversifican su producción para elevar o captar mayor participación en el mercado de consumidores de los productos o servicios que ofrecen. Estas empresas requieren de procesos más flexibles, automatizados y sofisticados al aumentar la complejidad de las líneas de productos con ciclos de vida cortos, lo cual aumenta indudablemente sus costos de producción y operación.

Según los autores Shank y Govindarajan (1998), muchas empresas han logrado obtener ventajas competitivas, no específicamente a partir del volumen de producción alcanzado, sino del desarrollo de estrategias de diferenciación de sus productos.

Todo lo anterior se puede sintetizar indicando que no necesariamente los costos varían principalmente a razón del nivel de actividad, sino también de otras variables; por ello, es de mayor provecho considerar a todos los costos como variables cuyos cambios, no necesariamente proporcionales, dependan de múltiples factores.


3. ¿Qué Causa el Costo?

El costo depende de muchos factores interrelacionados de forma compleja. Comprender la interrelación que opera en determinada situación es la mejor manera de explicar el comportamiento de los costos, con vías a controlarlos. Según los autores Shank y Govindarajan (1998), es provechoso estratégicamente explicar el comportamiento de los costos en función de las opciones estructurales y operacionales o habilidades de la empresa. Estas opciones son igualmente válidas tanto para las grandes empresas como para las Pymes.

Los primeros son factores estructurales de los cuales depende la estructura de costos de largo plazo de la empresa, y se clasifican en escala: (magnitud de la inversión realizada en las áreas de mercadeo, fabricación, investigación y desarrollo), experiencia (cantidad de realizaciones de las operaciones), extensión (grado de integración vertical y horizontal presentes en la empresa), tecnología (maneras de hacer las cosas en cada etapa de la cadena de valor de la empresa), y complejidad (cantidad de líneas de productos o servicios ofrecidos).

Los factores operacionales, que explican el comportamiento de los costos, son definidos por los procesos ejecutados en la organización, dentro de éstos se ubican: la capacidad de producción (volumen de producción alcanzado), compromiso del grupo (trabajadores comprometidos con el mejoramiento continuo), distribución de planta (ubicación o disposición física de los recursos tangibles de la empresa), diseño del producto, lazos con los proveedores y clientes (negociaciones dentro de la cadena de valor industrial), filosofía de calidad total a nivel del producto y el proceso (cultura organizacional para la excelencia en todas sus dimensiones).

Las razones por las cuales se considera como causales de costos los factores estructurales y operacionales son lógicas. Así por ejemplo, del factor estructural escala dependen los costos de financiamiento, mantenimiento, arrendamiento, patentes, seguros y otros incurridos en la empresa; dado que dicho factor se expresa como la cuantía de la inversión realizada en las distintas áreas operativas de la empresa en maquinaria, materia prima, contratación de personal, etc. El causal experiencia, puede ser ilustrada en los niveles de desempeño de la mano de obra directa y se relaciona en parte con la curva de aprendizaje; técnicamente, según Polimeni (1994), esta curva indica que el tiempo usado por los trabajadores en el desarrollo de un nuevo proceso se reduce paulatinamente en una primera etapa (denominada aprendizaje) dado el entusiasmo presente en dicha etapa y la familiarización que ocurre de los trabajadores con el proceso, reduciéndose por tanto los costos asociados por mano de obra directa. Sin embargo, en otra etapa denominada constante el tiempo no se reduce, producto de la rutina y el aburrimiento, sino por el contrario aumenta por razones físicas y mecánicas, y no se tolera un mejoramiento adicional.

El causal de distribución de planta se explica porque de ésta depende el tiempo, tipo de traslados, de manipulación de materias primas y productos en proceso, y la cantidad de mano de obra utilizada en ello. Del diseño del producto dependen los costos de ensamble, inspección o pruebas, entrega, servicio postventa y otros. Del compromiso de grupo obedece el tiempo de procesamiento y traslados, el nivel de productos defectuosos, de quejas, garantías y reclamos de clientes de la empresa. De los lazos con proveedores y clientes depende el nivel de créditos, comisiones, descuentos y precios negociados con los mismos así como mecanismos y trabajos
de entrega, desembarques y embarques. De la adopción de la filosofía de calidad total se sujeta el nivel de los costos de fallas internas (desperdicios, desechos, producción dañada y reprocesamiento de producción defectuosa) y de fallas externas (garantías, devoluciones y demandas).

Es estratégicamente importante, con el objetivo de lograr ventajas competitivas en cuanto a control de costos y por ende reducción de los mismos y diferenciación de productos, llegar a cuantificar cada una de las causales de costos, ello puede ser posible con la ayuda de indicadores no financieros… Lo que se trata es de cuantificar las variables que miden los distintos causales de costos y tratar de recolectarlos para medir el comportamiento de los costos en función de éstos, lo cual resulta de gran utilidad para la toma de decisiones empresariales que en muchas oportunidades versan en intercambios de causales de costos donde se tienen que evaluar para determinar las más favorables en cuanto a costos; por ejemplo, cuando se toma la decisión de ampliar las líneas de productos se tiene que evaluar el comportamiento de los costos dado que éstos tienden a incrementarse al deprimirse la experiencia.

La maximización en el comportamiento de éstas variables, que intentan cuantificar los causales de costos, no necesariamente es beneficioso para las empresas (Shank y Govindarajan, 1998); pues algunas veces las ventajas reflejadas en algunos de éstos indicadores representan desventajas en otros. Por ejemplo, si una empresa trata de reducir costos acortando en un minuto el tiempo que tardan los empleados en atender al cliente, esta estrategia puede convertirse en el mediano plazo en inadecuada, ya que, los clientes pueden volverse insatisfechos por la baja atención prestada y, en consecuencia, aumentar el número de quejas y
devoluciones.
Ejemplos de Indicadores Cuantitativos de los Causales de Costos:
Causales Estructurales
 Variables de causales
Escala
Cantidad de plantas
Tamaño de la Planta
Capacidad de producción de las plantas (unidades, horas, materia prima procesada)
Complejidad
Cantidad de líneas de productos
Cantidad de piezas por modelo
Cantidad de trabajo por tipo de producto.
Integración vertical
Cantidad de descuentos otorgados por el proveedor
Cantidad de materias primas adquiridas a proveedores
Tecnología
Nivel de nueva tecnología adquirida Cantidad de cambios o rediseños.
Causales Operacionales

Distribución física
Cantidad de movimientos de los materiales Tiempo empleado en la fabricación
Lazos con proveedores y clientes
Nivel de acuerdos o tratos no usuales con clientes y proveedores.
Utilización de la Capacidad
Cantidad de productos elaborados
Compromiso del grupo
Número de quejas y reclamos de empleados
Nivel de sugerencias o ideas de grupo


Es importante resaltar que tales mediciones de causales de costos no suelen ser altamente veraces dada la subjetividad en la escogencia de dichos indicadores donde se sacrifica, en muchas oportunidades, precisión por operatividad. Según Shank y Govindarajan (1998), otro problema que se presenta, es la selección de cuáles causales deben ser cuantificadas para tomar decisiones que contribuyan a disminuir costos, tal elección tendría también un componente de subjetividad.

La medición del impacto conjunto de varios causales (experiencia, escala, complejidad y otros) sólo podría ser representado a través de un modelo matemático complejo, donde se conjugan logaritmos y funciones exponenciales para poder medir las relaciones; sin embargo los análisis sencillos, donde se consideran sólo un causal frente al comportamiento de los costos mediante una función lineal son bastante útiles para las Pymes. Lo importante es que de dichos
análisis se generen ideas, por ejemplo saber que la producción se favorecerá, por cierto tiempo, en la medida que se aumente la experiencia, por la existencia de la mencionada curva de aprendizaje.

Por lo anterior se puede recomendar que para cada causal de costos debe existir un análisis individual de costos, dado que los causales no tienen la misma importancia para empresas de diversos tamaños, ramos y que el comportamiento de cada uno frente a los costos no es el mismo.
A los fines de la determinación de la discrecionalidad de los costos existe cierto nexo entre los causales de costos, clasificados en estructurales y operacionales, y la clasificación de costos de acuerdo al nivel de actividad, en costos fijos y variables, aun cuando este último criterio presenta limitaciones. La relación viene expresada por el hecho de que los causales estructurales son generadores de gran parte de los costos fijos, especialmente por los factores relacionados con la escala como arrendamientos, depreciaciones, seguros y otros muchos de los cuales no pueden ser modificados por la existencia de contratos, originándose así los conocidos costos hundidos o sumergidos.

Hasta ahora se han identificado y explicado los factores determinantes del costos, y cómo podrían cuantificarse en cualquier organización, sin embargo los causales operacionales presentan especial relevancia para las Pymes dado que algunas veces son las únicas sobre las cuales se pueden ejercer influencia.

Las Pymes tienen mayor posibilidad de ejercer influencia en los factores operacionales, porque los factores estructurales dependen enormemente del nivel de inversión y de poder de negociación, lo cuales son escasos generalmente para la mayoría de Pymes. Este tipo de empresas no tiene desarrollado, por ejemplo, las áreas de investigación y desarrollo (tecnología) capaces de ofrecer innovaciones (productos nuevos) a sus clientes, no pueden absorber o poseer su propia cadena de distribución o fabricar su propia materia prima (integración vertical), producto del poco capital manejado. Por el contrario los causales operacionales son más accesibles y fáciles de manipular para las Pymes; sin duda se requiere menos inversión para crear lazos con proveedores y clientes, (contratos, alianzas, acuerdos de garantías o devoluciones) que para tener su propia planta procesadora de materia prima, y menos capital para crear cultura de pertenencia entre los empleados (compromiso de grupo) que para automatizar parte de las operaciones (tecnología).


4. Determinantes de los Costos en la Administración Basada en Actividades (ABM) y en el Costeo Basado en Actividades (ABC)

En la actualidad existen dos sistemas, uno de costeo y otro de administración, de difundidos usos, denominado Costeo Basado en Actividades (ABC) y Administración Basada en Actividades (ABM), respectivamente, dada las ventajas que proporcionan no sólo por calcular el costo de los productos y/o servicios de forma más exacta, sino por facilitar la mejora continua de las actividades de las empresa, susceptible de ser diseñado e implantado en cualquier organización
incluso en las Pymes.

Bajo el enfoque de la ABM los costos varían con el volumen de actividades, las cuales generan transacciones que a su vez son consecuencia de los productos ofrecidos por la empresa. Es decir, los costos son consecuencia de la realización de las actividades, dada la cantidad de recursos utilizados por éstas.
De lo anterior se desprende que el factor determinantes de los costos son las actividades realizadas en la empresa para generar los productos y/o servicios; por ello, el enfoque de control de la ABM se encamina hacia la gestión y control de las actividades en lugar de los costos. En otras palabras controla lo que se hace más no lo que se gasta, con la intención de reducir costos o racionalizar los recursos utilizados. El ABM busca eliminar las actividades que no añaden valor a los productos, mejorar las restantes y crear diferenciación frente al consumidor o cliente de la empresa bajo la presunción de que siempre existe una mejor forma de hacer las cosas.

Según Alvaréz y otros (1997) al analizar los costos a través de las actividades la empresa no sólo tiene un conocimiento preciso de los costos incurridos y asociados a cada una de las actividades, sino que también tiene conocimiento sobre la eficiencia en que se han empleado los recursos disponibles en la empresa.

Existe un sistema de costeo, dentro del análisis de gestión a través de actividades, que lo precede y se denomina Costeo Basado en Actividades (ABC), el cual le aporta información cuantitativa al calcular los costos de los productos o servicios ofrecidos por la empresa a través de las actividades, de allí que podría ser caracterizado como el entorno contable del ABM.

Igualmente, el ABC reporta al ABM la tasa o proporción de recursos consumidas por las actividades de producción y el por qué se consumen. El ABC indica las razones por las cuales se realiza una actividad (impulsores) y los recursos que se consumieron para la realización de la misma (Ramírez 1997), en toda la cadena de valor de la empresa.

Según el ABC la cantidad de esfuerzo o trabajo determina el nivel de costos, la variable que intenta medir esta cantidad se le llama inductor o impulsor de actividad. El nivel de actividad es la variable que cuantifica el número de realizaciones de las distintas actividades, y representa el factor por el cual los costos de un proceso varían directamente. Por ejemplo, número de pruebas, número de pedidos realizados, cantidad de botellas embaladas, y otras. Esta unidad de medida, denominada impulsor o inductor de actividad, afectarán los costos de las actividades porque de la cantidad de las mismas depende el esfuerzo realizado, el tiempo, y en fin todos los recursos utilizados.

Lo anterior es tan cierto que en el sistema ABC, para conocer el costo de un determinado objeto (producto, servicio, pedido, proyecto, y otros) deberá medirse la cantidad de actividades que han consumido cada uno de dichos objetos de costos.

Profundizando aún más en la teoría del ABC, existe otro término con el cual suelen identificarse mas de cerca las causas del costo, como es el inductor o impulsor de costos, definido como los elementos de los que depende el consumo de costos por parte de las actividades al determinar la cantidad o volumen de actividades; por ejemplo, la distancia del espacio físico es un perfecto impulsor de costos, que determina la cantidad de actividades de traslados a realizar dentro de la empresa.

La concepción del impulsor de costos surge del análisis de la ejecución o razón de las actividades donde suelen buscarse las causas, las cuales se manifiestan como inductores de costos que determinan el surgimiento y/o volumen de actividades. De allí que los inductores de costos son presentadas como las verdaderas causas y no simples síntomas (Álvarez, 1997), las cuales deberán ser controladas si se desea abatir costos, pues si se ataca disminuyendo el número o volumen de actividad se estaría parcializando estratégicamente la visión de las causas de costos a sólo motivos de volumen y no de escala, experiencia, complejidad, motivación, y otras. Se estarían tomando decisiones poco acertadas y las causas generadoras de los costos continuarían latentes.

Por ejemplo, en las actividades de limpieza suelen disminuirse los costos incurridos, al realizar la actividad de limpieza con menos frecuencia, con detergentes o desinfectantes más económicos, utilizando menor número de personal, personas mejor capacitado y más rápidas, o sustituyéndolo por máquinas, etc., no se tratan las verdaderas causas que inducen a dicha actividad. Obviamente la causa es la cantidad de desperdicios y polvo generado (impulsor de costos) en ciertas áreas como la de atención al cliente o recepción, por lo cual hay que buscar la salida más sana para la empresa y tratar de eliminar las causas por las cuales se genera el desperdicio o polvo, como podrían ser espacios de jardinería inadecuados o personal de las áreas con pocos hábitos de aseo


5. Consideraciones Finales

Bajo el enfoque tradicional cuando las empresas fabricaban una variedad reducida de productos, se hacía común que los costos de producción fuesen asignados en función de la cantidad de unidades fabricadas (volumen de producción), tal vez fue una base adecuada para la época dada la simplicidad de las operaciones de la fábrica y a la existencia de procesos homogéneos, mediante los cuales se generaban los productos, y fue en parte el primer factor al que se le atribuyó capacidad inductora de costos.

En la actualidad, el uso de una base de volumen generaría información distorsionada, al valorar sus inventarios y calcular utilidades por tipos de productos, debido a que los factores asignadores de costos deben estar relacionados con la diversidad de la producción de tal manera que a cada línea de producto se asignen los costos de fabricación de acuerdo a factores relacionados con el esfuerzo, tecnología, complejidad, variedad de operaciones y de personal, factores estructurales y operacionales, es decir, a los verdaderos causales de costos.

Por ello, el sistema de costeo basado en actividades, se centra en hallar las causas por las cuales se generan los costos de las empresas, mediante la descomposición del esfuerzo o trabajo (actividades) requeridas para la realización de cada tipo de producto y/o servicio, dejando así sentadas las bases para el conocimiento de las verdaderas causas de los costo, con el propósito de mantener un adecuado control sobre ellas que permitan la creación y mantenimiento de ventajas competitivas para la empresa.

De esta manera las Pymes al diseñar e implantar un sistema de costos basado en actividades (ABC) tienen la oportunidad de descubrir detalles dentro de sus operaciones rutinarias que no agregan valor (trabajos repetidos, cuellos de botella, tiempos de espera, reprocesamientos) pero que demandan costos, los cuales deberán ser evitados para controlar y disminuir costos.

Hoy día las grandes presiones sufridas por las Pymes, producto de la voraz competencia y los adelantos tecnológicos, conducen inevitablemente a que la gerencia de estas empresas acudan a la utilización de información financiera y no financiera respecto al comportamiento de los costos presentes en sus productos, procesos, y actividades. Gran parte de esta información podría ser generada por un sistema de costeo basado en actividades, adecuadamente diseñado, el cual debe ser susceptible de ser aplicado a todas las empresas sin importar sus dimensiones, misión, y otras características. Algunos autores como Douglas Hicks (1998), indican que los beneficios obtenidos con la información detallada del costo de producción es muy superior en comparación con la inversión realizada para diseñar este sistema; además señalan que las Pymes deben estar preparadas para discernir y manejar una gran masa de información detallada, generada por un método asequible y comprensible sin la necesidad de incurrir en costos excesivos del mismo sistema de costeo.







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martes, 8 de julio de 2014

MICROCOSTOS - séptima entrega

Además de presentaciones propias, preparadas por nuestro equipo de especialistas, continuamos también seleccionando y publicando, en nuestro blog, trabajos de investigación, ponencias y notas, relacionadas con lo que hemos denominado MICROCOSTOS, como título de la serie de publicaciones que tratan sobre el análisis de la problemática de la información de costos y su uso en la gestión de la microempresa.

En esta oportunidad hemos optado por presentar un trabajo de investigación realizado por un grupo de profesionales graduados en Ciencias Económicas de Universidad Nacional de Misiones.
El mismo trata sobre la elaboración de un Manual de Gestión para la  Microempresa, con fines de apoyo al micrempresario en la generación y análisis de información de gestión para facilitar la toma de decisiones correctas, haciendo hincapié en el hecho de que esta información, además de estar al alcance de cualquier organización por más pequeña que sea, es una herramienta clave para el logro de una gestión exitosa de la microempresa.

A continuación el trabajo.


MANUAL DE GESTION PARA LA MICROEMPRESA:
UN APORTE PARA SU SUSTENTABILIDAD.

Susana Caceres 1
Benitez, Marcos Daniel 2
Gerula Zulma Lidia 3
López Gabriela Victoria 4
1 Contador Público, Facultad de Ciencias Económicas- UNaM, e-mail: sucaceres@arnet.com.ar
2 Licenciado en Administración de Empresas, Facultad de Ciencias Económicas- UNaM, e-mail: marcosdanielben@gmail.com
3 Contador Público, Facultad de Ciencias Económicas- UNaM, e-mail: zulmagerula@hotmail.com
4 Contador Público, Facultad de Ciencias Económicas- UNaM, e-mail: glopez@fce.unam.edu.ar

RESUMEN
El propósito del trabajo de investigación fue elaborar un Manual de Gestión para la microempresa que le permita al dueño-administrador contar con las herramientas necesarias para el proceso de toma de decisiones. ¿Por qué pensar en un Manual de Gestión para la microempresa? Porque se entiende que esta valiosa herramienta contribuirá a la sustentabilidad de este tipo de organizaciones, lo que permitirá generar un valor agregado en la economía regional. Expectativas de logro: aportar nuevos conocimientos a través del Manual de Gestión, que contribuya a la sustentabilidad de la microempresa, facilite la toma de decisiones y la búsqueda de nuevas oportunidades de negocio; posibilitar la permanencia y estabilidad en el mercado de la microempresa misionera, asegurando así el mantenimiento de las fuentes de trabajo y una mejor distribución de la riqueza en la comunidad; crear conciencia en el dueño administrador sobre la necesidad de manejarse con información útil, objetiva, confiable y no solamente por la mera intuición al momento de tener que tomar decisiones relevantes. Metodología: Técnicas de investigación cualitativas, las que se complementan con otros tipos de técnicas y procedimientos metodológicos que se corresponden con la investigación cuantitativa, que faciliten la construcción de los modelos propuestos.
Palabras Claves: Microempresa – Sustentabilidad – Gestión – Desarrollo regional.

INTRODUCCION
El problema objeto de la investigación fue analizar y elaborar un Manual de Gestión para la microempresa, como herramienta esencial para la toma de decisiones del dueño-administrador, que garantice la sustentabilidad de esta pequeña organización.
Entendemos que el Manual de Gestión para la microempresa es un aporte muy enriquecedor a la hora de buscar alternativas ante situaciones problemáticas que presenta un contexto continuamente cambiante, como así también poder visualizar oportunidades de negocio donde otros sólo ven el fracaso.
En el mundo globalizado en el que vivimos lo normal es el cambio permanente: los escenarios económicos varían, la demanda se volatiliza, el ciclo de vida de los productos se acorta y todo esto genera mucha incertidumbre.
Es entonces imprescindible que todas las empresas puedan contar con información confiable y oportuna, que posibilite a sus administradores generar conocimiento sobre las variables internas y externas, y poder así tomar decisiones que posibiliten su desarrollo permanente.
Entendemos que la mejor manera de que este tipo de organizaciones pueda tener un desarrollo sustentable es contar con buena información que posibilite esa toma de decisiones.
Existe la creencia generalizada de que en la microempresa no es posible utilizar información para la gestión, por cuanto el costo de obtenerla es muy elevado y está fuera de sus posibilidades.
Lo que pretendemos demostrar es que, justamente, en la microempresa, es factible implementar un sistema de gestión sencillo que permita al administrador contar con herramientas sumamente útiles al momento de tomar decisiones relevantes. También consideramos posible adaptar estas técnicas para que puedan ser utilizadas por personas que quieran iniciar y desarrollar un emprendimiento.
En investigaciones anteriores, parte de este equipo ha podido demostrar la escasa o nula utilización de información para la gestión por parte de las microempresas de la región.
Por lo tanto, el desafío fue poder elaborar un Manual de Gestión que, con un lenguaje sencillo, les permita a sus administradores conocer una serie de herramientas que les posibilitará incrementar la productividad y rentabilidad de su negocio.
La elaboración y utilización del Manual de Gestión para la microempresa permitirá alcanzar los siguientes objetivos:

a) Definir con claridad cuál es la visión y la misión de la microempresa.

b) Planificar las actividades sustantivas. Por ej.: movimiento financiero, análisis de ventas y clientes, análisis de compras y proveedores, administración del personal, administración de la producción, presupuestación.

c) Producir informes sobre costos para la toma de decisiones.

d) Elaborar informes sobre responsabilidad social.

e) Generar informes sobre el impacto que su actividad ejerce sobre el medioambiente que la rodea.

Estamos viviendo en estos momentos una de las crisis financieras mundiales más serias de los últimos ochenta años, que está generando efectos económicos y sociales muy negativos. El fantasma de la pérdida del empleo ya se está convirtiendo en una tremenda realidad, con las nefastas consecuencias que esto provoca en el tejido social.
En medio de esta situación se impone plantear, desde nuestra profesión, qué tipo de organizaciones hay que fortalecer para poder combatir este flagelo. En este sentido se observa que debiera ser la empresa pequeña, ya que es la que mejor puede garantizar el mantenimiento y creación de puestos de trabajo, y ser el punto de partida para el desarrollo local y regional.
A poco que se observe la experiencia en otras regiones del mundo, se detecta la capacidad que tiene estas organizaciones para generar empleo y distribuir riqueza entre un mayor número de personas.
Así lo expresa Albert Berry (1998), al referirse a las empresas medianas y pequeñas de América Latina

[...] no hay otro sector importante con el potencial de generar un gran número de empleos con renta adecuada. La experiencia de otros países muestra que este sector puede cumplir un papel auxiliar relevante en condiciones apropiadas y con un apoyo adecuado.
Teniendo en cuenta el proceso recesivo que ya se está generando a nivel mundial, debiéramos preguntarnos si no es más importante priorizar pequeñas organizaciones con un grado relativo de tecnificación pero con mayor ocupación de trabajadores, frente a aquéllas de gran envergadura, muy sofisticadas, que sólo rinden culto a las famosas “economías de escala”.

Es el mismo Berry el que nos responde:
No es más que lógico suponer que el desempeño de una economía será mejor tanto en producción como en distribución del ingreso y generación del empleo si concentra una proporción apreciable de sus recursos en tecnologías de uso de capital de intensidad media, más bien que asignar casi todo su capital a unos pocos trabajadores con tecnologías bastante modernas, y casi nada al resto de la fuerza de trabajo. (BERRY, 1998)

Existen, además, importantes razones no económicas que avalan la necesidad de sostener la creación y desarrollo de la pequeña empresa local.
En efecto, el economista E. F. Schumacher (1973), al referirse a la organización en gran escala expresa que

[…] la mayoría de los sociólogos y psicólogos insisten en advertirnos de sus peligros inherentes; peligros que atentan contra la integridad del individuo y lo hacen sentir como un engranaje en una gran maquinaria donde las relaciones humanas de su vida diaria de trabajo se van deshumanizando con el tiempo[…] (SCHUMACHER, 1973, p. 249-251).

Entonces, si adherimos a la idea de la empresa con rostro humano, es fundamental que el contacto entre la gente que en ella trabaja sea cara a cara, independientemente que sea el dueño o sus colaboradores. Es necesario entonces pensar en un formato pequeño para la empresa. Y que la “gran organización” sea la red local o regional que nuclee a las organizaciones chicas, para permitir mayores niveles de desarrollo humano.

1 METODOLOGÍA
Para la realización del proyecto recurrió a la búsqueda de antecedentes en relación al tema, y luego, a partir del análisis de la información obtenida y de una revisión crítica, respetando una perspectiva integradora, el grupo coincide en la importancia de tomar contacto con la realidad y, relevar aquellas producciones referidas a la propuesta del presente trabajo.
En este sentido nos encontramos con la dificultad y a la vez prioridad: identificar claramente el objeto destinatario del manual de gestión. Por lo tanto, trabajamos en el abordaje de los conceptos de empresa- emprendedor –emprendimiento- microempresa. Esto nos permitió definir operacionalmente la construcción del concepto microempresa.
La observación de la realidad, la observación participante, las entrevistas informales y la asistencia a conferencias fueron instrumentos que colaboraron en acercarnos a la realidad y distinguir claramente nuestro objeto de investigación. Algunos de los eventos asistidos: Emprender 2010, organizado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) el 1 y 2 de octubre de 2010, que convocó a cerca de 2.000 jóvenes emprendedores de todo el país en la ciudad de Posadas, en el Centro Provincial de Convenciones y Eventos. Este espacio nos permitió tomar contacto con emprendedores y microempresas y profundizar el análisis entre unos y otros. También nos posibilitó concluir que el planteo del problema inicial queda plenamente confirmado, toda vez que este tipo de eventos señala y expone las dificultades señaladas al inicio del proyecto; Evento Expo Mujer, impulsado por el Gobierno de la Provincia de Misiones, a través de la Mesa de Funcionarias y Legisladoras de la provincia de Misiones, con el objetivo de exponer los microemprendimientos desarrollados por las mujeres misioneras y, fundamentalmente, para que se conozcan entre sí, puedan vender sus productos y/o servicios y compartan sus experiencias. Este encuentro nos permitió el contacto con las microemprendedoras, y de esta manera asociar al concepto objeto de la investigación.
Otra de las tareas encaradas por el equipo fue la de realizar un relevamiento referido a manuales de gestión en el ámbito de nuestro interés, es decir, orientado a la microempresa. El resultado de la misma nos llevó a encontrar aspectos comunes que son abordados por todos como así también, aspectos distintivos entre unos y otros.
La recopilación documental y bibliográfica, nos permitió revisar conceptos claves de Administración y Contabilidad, como así también relevar producciones académicas relacionadas con nuestra propuesta de trabajo. Entre las técnicas utilizadas se recurrió a la ficha de recolección de datos, como así también a la búsqueda en páginas web, contenidas en buscadores académicos (Google Scholar, Scirus.com).
También se analizaron datos secundarios cuantitativos para la contextualización situacional, que nos permitió comprender a las microempresas, las funciones que en ellas se distinguen y la participación de los socios/dueños en cada una de las áreas funcionales.

2 MARCO TEÓRICO
El trabajo planteado para esta investigación pretende, además de ser una herramienta útil para el pequeño empresario, hacer aportes para contribuir a la sustentabilidad de la microempresa. Es necesario entonces reparar en el término sustentabilidad. El concepto de desarrollo sustentable presenta, como idea central, la de satisfacer nuestras necesidades sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades. Este desafío implica compromiso y responsabilidad en todos los actores de la sociedad: politicos, comunidad, empresarios.
De alguna manera este concepto que, aun hoy, plantea diferentes interpretaciones según del lado que se lo observe, representa la reflexión de la sociedad respecto de un pasado en donde la produccion era considerada un beneficio en sí misma sin considerar los costos asociados a ella, y que hoy son vividos por la comunidad toda. Sin duda alguna, los deshechos derivados de la actividad productiva y la contaminacion ambiental, han generado daños al medio ambiente, en muchos casos irreversibles. La producción disminuye las reservas de materias primas y energía, a la vez que satura la capacidad limitada de soporte que presenta el ecosistema.
Cuando hablamos de desarrollo sustentable, si bien es cierto que el concepto considera en primer lugar la conservación de la naturaleza, hoy se entiende que comprende también a la sustentabilidad social y económica.
Cortés, A. lo expresa así:

[…] el concepto sustentabilidad hace referencia a la interrelación de tres elementos: (1) La sustentabilidad ambiental, que se refiere a la necesidad de que el impacto del proceso de desarrollo no destruya de manera irreversible la capacidad de carga del ecosistema […] (2) La sostenibilidad social, cuyos aspectos esenciales son (a) el fortalecimiento de un estilo de desarrollo que no perpetúe ni profundice la pobreza ni, por tanto, la exclusión social, sino que tenga como uno de sus objetivos centrales la erradicación de aquélla y la justicia social; y (b) la participación social en la toma de decisiones -es decir, que las comunidades y la ciudadanía se apropien y sean parte fundamental del proceso de desarrollo. (3) La sostenibilidad económica, entendida como un crecimiento económico interrelacionado con los dos elementos anteriores. En síntesis, el logro del desarrollo humano sustentable será resultado de un nuevo tipo de crecimiento económico que promueva la equidad social y que establezca una relación no destructiva con la naturaleza. (CORTÉS, 2001)

Por otra parte, Elizalde Hevia, A. entiende que la idea de sustentabilidad es mucho más rica que la de desarrollo. En ese sentido expresa:

El desarrollo dice relación con el despliegue de la potencialidad contenida internamente en un fenómeno, pero dicho fenómeno se despliega no en un vacío sino que en un ambiente o ecosistema. La sustentabilidad, noción de similar potencia ontológica a la de desarrollo, dice relación con el contexto necesario para el despliegue del potencial de desarrollo, pero dicho desarrollo puede ser a su vez destructor o potenciador del medio que lo sustenta. Desde ese enfoque siendo el desarrollo la evolución experimentada por una entidad de acuerdo a lo que es su naturaleza propia, la sustentabilidad es la evolución simultánea y correlativa de la alteridad circundante de esa entidad como producto del propio operar de la relación entre entidad y alteridad (no entidad) circundante. (ELIZALDE HEVIA, 2003)
Asimismo, este autor considera que la idea de sustentabilidad debe analizarse desde diversas dimensiones:

a) La dimensión ecoambiental, que se ocupa de la naturaleza y del ambiente construído o modificado por el hombre.

b) La dimensión cultural, que orienta su mirada hacia las diversas identidades culturales y los diferentes sistemas de lenguaje de cada comunidad.

c) La dimensión política, que analiza las relaciones de poder, la participación del Estado, la legitimidad y la gobernabilidad.

d) La dimensión económica, que tiene en cuenta conceptos tales como mercado, crecimiento, producción, consumo, ahorro e inversión.

e) La dimensión Social, que significa ver la influencia en la sociedad civil y en los movimientos sociales.

Los autores Nydia Suppen y Bart van Hoof hacen referencia a tres pilares en los que se sostiene la sustentabilidad empresarial:

[...] la sustentabilidad empresarial, que se refleja en el nivel de la competitividad empresarial, depende del equilibro de los tres pilares del desarrollo sustentable: manejo adecuado de recursos, manejo social de los empleados y la comunidad, y el desarrollo económico de la empresa. El exitoso manejo de estas tres variables se logrará a través de un proceso de mejoramiento continuo buscando garantizar un mejor valor agregado para las partes interesadas presentes y futuras. (SUPPEN; VAN HOOF, 2005)

En síntesis, los conceptos vertidos por estos autores avalan nuestra postura en cuanto al contenido del Manual de Gestión para la microempresa, ya que proponemos, no solamente generar información sobre los aspectos económicos, sino también sobre el impacto ambiental y social que produce su actividad.

3 RESULTADOS Y ANÁLISIS
La elaboración de un Manual de Gestión para la microempresa permite al dueño-administrador contar con las herramientas necesarias para tomar decisiones.
Esta valiosa herramienta contribuye a la sustentabilidad de la microempresa, permitiendo generar valor agregado en la economía regional, a través de:

a) Aportar nuevos conocimientos que contribuyan una mejor gestión de la microempresa, facilite la toma de decisiones y la búsqueda de nuevas oportunidades de negocio.

b) Posibilitar la permanencia y estabilidad en el mercado de la microempresa misionera, para asegurar el mantenimiento de fuentes de trabajo y una mejor distribución de la riqueza.

c) Crear conciencia en el dueño-administrador sobre la necesidad de manejarse con información útil, objetiva, confiable y no por la mera intuición al tomar decisiones relevantes.

4 ESTRUCTURA Y COMPONENTES DEL MANUAL DE GESTIÓN PARA LA MICROEMPRESA
A partir del análisis de la información obtenida y de una revisión critica, y respetando una perspectiva integradora, el grupo coincide en que el Manual de Gestión debiera lograr impacto sobre los siguientes aspectos.
4.1 INCORPORACIÓN DE LAS TAREAS DE PLANIFICACIÓN
El plan de negocios resuelve este aspecto brindando una adecuada orientación sobre los alcances de la planificación en el contexto de la microempresa, convirtiéndose en una herramienta vital dentro del Manual de Gestión.
4.2 INCORPORACIÓN DE LAS TAREAS DE DIAGNÓSTICO
El Análisis FODA (Fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas) se realiza para considerar la viabilidad actual y futura de una determinada estrategia competitiva de un producto o servicio específico de un sector, o analizar un sector particular propiamente dicho en forma general, o una empresa en particular, en un determinado mercado, en un determinado momento y contra determinados competidores.
4.3 INCORPORACIÓN DE LOS INFORMES CONTABLES PARA LA GESTIÓN
Consideramos importante el valor que aporta la posibilidad de comprender las relaciones entre variables del negocio y su efecto en las decisiones vitales, tales como aumentar las ventas, disminuir los costos, aumentar el precio de venta, por nombrar algunas. Si estas relaciones se analizan sobre la base de información objetiva y confiable van a permitir la toma de buenas decisiones.
4.4 MEJORAMIENTO DE LA GESTIÓN FINANCIERA
Se observa que se carece de habilidades técnicas para administrar eficientemente los recursos dinerarios (financieros). La intuición guía la acción. Analizar el contexto, relevar las necesidades de la organización, planificar en el corto, mediano y largo plazo, comparar ofertas y posibilidades de financiación, contribuirá a generar adecuadas decisiones financieras.
4.5 FORTALECIMIENTO DE EQUIPOS
El emprendedor que abarca todas las tareas sobre su persona, encontrará dificultades para el crecimiento de su negocio. El ambiente familiar, característico de este tipo de organizaciones, requiere precisar la definición de funciones, responsabilidades y la comprensión del término “delegación” abordados en pos del trabajo en equipo, de la eficiencia y de la eficacia. La necesidad de generar formas asociativas implica también contemplar esta dimensión.

En consecuencia, consideramos que el Manual de Gestión más conveniente para el microempresario de Misiones, debiera presentar la siguiente estructura:

a) Plan de Negocios.

b) Análisis FODA (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades, Amenazas)

c) Uso de los costos en la toma de decisiones.

d) Gestión Financiera.

e) Estrategias Asociativas.

5 PLAN DE NEGOCIOS
En términos de la Administración, en cualquier ambiente, ya sea empresarial, académico o gubernamental, la búsqueda de la excelencia en las distintas áreas y niveles plantea desafíos particulares a los encargados de la planeación de recursos, cuya finalidad es asignar los recursos limitados con miras a obtener las combinaciones óptimas para el logro de los diferentes objetivos. En ese sentido, el plan de negocios cómo herramienta de la planificación estratégica, es un documento esencial, escrito y concreto, elaborado por un emprendedor, empresario o administrador, donde se describe el negocio actual, la situación del mercado, las futuras acciones y estrategias de implementación. El objetivo de su elaboración es comunicar la idea del negocio y establecer ciertos lineamientos creíbles y reales, ya sea para convencer a un inversionista, para respaldar un pedido de crédito, para presentar una oferta de compraventa, para conseguir una licencia o una franquicia de una compañía local o extranjera, para interesar a un potencial socio, etc.
No obstante, más allá de su utilidad externa, el plan también constituye una gran herramienta para que el emprendedor o empresario evalúe la viabilidad de la idea y realice un seguimiento de su implementación.
El Plan de Negocios debe incluir un análisis del mercado, de los clientes y los competidores. También debe permitir identificar las diferentes fuentes de financiamiento para la sostenibilidad del negocio y, finalmente, incluir el detalle de un plan de acción concreto frente a los objetivos que se pretenden alcanzar.
En la confección del plan, debe evitarse la inclusión de todo tipo de información ambigua que pueda conducir a una interpretación distorsionada de las fuerzas de mercado y, en última instancia, a decisiones equivocadas.

6 ANÁLISIS FODA
El Análisis FODA (Fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas) se realiza para considerar la viabilidad actual y futura de una determinada estrategia competitiva de un producto o servicio específico de un sector, o analizar un sector particular propiamente dicho en forma general, o una empresa en particular, en un determinado mercado, en un determinado momento y contra determinados competidores.
Una de las formas de realizar el análisis consiste en confeccionar una matriz volcando las variables más importantes por sector o división de la microempresa, para luego asignarle un valor, que puede ser, para este caso, para las fortalezas y debilidades que son de análisis interno de la microempresa: 1. Muy débil; 2. Débil; 3. Indistinto; 4 Fuerte; 5. Muy Fuerte.
Y para las variables de análisis externo, las amenazas y oportunidades: 1. Peligro latente; 2. Medianamente peligroso; 3. Muy peligroso. 1. Oportunidad latente; 2. Buena oportunidad; 3. Excelente oportunidad, respectivamente.

7 USO DE LOS COSTOS PARA LA TOMA DE DECISIONES
La realidad de la microempresa es que no tiene mayores posibilidades de fijar los precios de sus productos o servicios, ya que éstos son determinados por el mercado. Se puede decir, entonces, que es “tomadora” y no “formadora” de precios.
Por lo tanto, su estrategia debe ser optimizar su estructura de costos para poder generar mayores márgenes de rentabilidad.
Es por ello que el conocimiento y uso de los costos significa una herramienta fundamental para la gestión del pequeño empresario en su proceso de toma de decisiones.
El pequeño empresario que utilice estas herramientas tendrá información muy valiosa. Por ejemplo:

a) Al tener que clasificar los costos en variables ó proporcionales y fijos ó estructurales, el pequeño empresario podrá entender que desde el momento en que tiene una estructura organizacional en marcha, todos los meses deberá hacer frente a los costos fijos, aún en el caso extremo de que en un período el nivel de actividad sea nulo (es decir, que no venda ningún producto).

b) Al comparar el precio de venta con el costo variable del producto ó servicio, verá si está trabajando con un margen de contribución positivo ó negativo. Por ej. si el precio de venta es mayor que el costo variable, el margen es positivo.

c) Aunque verifique que está operando con un margen de contribución positivo, deberá determinar cuál es el nivel de actividad a partir del cual comienza a generar beneficios – PUNTO DE EQUILIBRIO-, ya que si está operando por debajo de él sus márgenes de contribución totales no le permitirán cubrir sus costos de estructura.

Lo que hemos expresado en estos tres puntos, de manera muy concisa, es la base de la herramienta que se ha de proponer, de forma simple, para que pueda ser entendida y aplicada por el pequeño empresario: podrá observar que está frente a un sistema flexible donde variables tales como COSTO - NIVEL DE ACTIVIDAD - PRECIO - ESTRUCTURA EMPRESARIAL – RESULTADO (UTILIDAD ó PÉRDIDA) están íntimamente relacionadas. Y que le permitirá, a priori, analizar que sucederá si alguna de ellas cambia y, a partir de allí, tomar la decisión correcta.

7.1 INFORMES DE COSTOS ÚTILES PARA LA MICROEMPRESA
Sin pretender con este listado enunciar todos los informes basados en el uso de los costos que puede necesitar este tipo de organizaciones, comentamos los que, a nuestro juicio, serían más importantes y con posibilidad de elaboración relativamente sencilla.

a) Informe sobre el punto de equilibrio de la microempresa

b) Informe en base a costos que permita evaluar la alternativa “fabricar o comprar”, o “autoprestarse un servicio o contratarlo a terceros”

c) Informe de determinación de los resultados del sector producción y del sector comercialización de manera independiente

d) Informe para analizar las alternativas “vender el producto en bruto” ó “continuar procesándolo”

e) Informe sobre la conveniencia del aprovechamiento económico de los residuos de fabricación

8 GESTIÓN FINANCIERA
Se observa que se carece de habilidades técnicas para administrar eficientemente los recursos dinerarios (financieros). La intuición guía la acción. Analizar el contexto, relevar las necesidades de la organización, planificar en el corto, mediano y largo plazo, comparar ofertas y posibilidades de financiación, contribuirá a generar adecuadas decisiones financieras.
La gestión financiera, también conocida como gestión de movimiento de fondos, son los procesos orientados a conseguir, mantener y utilizar los recursos financieros teniendo en cuenta las necesidades de la empresa.
A través de una eficiente gestión financiera, nos permitirá evaluar cual es la situación financiera y económica real de la microempresa, detectando las dificultades, identificando sus causas y empleando correctivos convenientes para poder hacer frente a cada una de las situaciones problemáticas y alcanzar una planeación acorde.
Para ello, es de vital importancia contar con las herramientas adecuadas para el análisis de la situación financiera, a través del cálculo de indicadores e índices financieros que expresan la liquidez, solvencia, eficiencia, endeudamiento y rentabilidad de una empresa. Es una herramienta clave para el proceso de toma de decisiones en cualquier tipo de actividad que realice la microempresa, identificando los recursos financieros disponibles y a su vez, colaborando con la predicción del futuro y planificación de las acciones a llevar a cabo.
¿Qué tipo de decisiones se pueden tomar evaluando la situación financiera de la microempresa?
Con la utilización de las herramientas se facilita el proceso de Toma de decisiones sobre tres aspectos importantes: financiación, inversión y destino de las utilidades generadas por nuestra actividad.
En relación al aspecto de inversión, Implica tomar decisiones sobre los recursos que se destinarán a inversiones nuevas o también a modificar las existentes si no se justifica su continuidad, analizando el costo de oportunidad, el grado de riesgo y los beneficios que se podrían obtener del mismo. En este tipo de decisiones se determina la cantidad, composición y calidad de recursos e intensidad del riesgo a asumir. En cuanto al aspecto de financiación, permite evaluar la conveniencia económica del endeudamiento, es decir, la ganancia o pérdida que se generaría por utilizar fondos de terceros para financiar los activos de nuestra empresa, posibilitando la determinación de la mejor combinación de fuentes financieras externas y propias, y qué consecuencias tendríamos ante alguna modificación en la estructura financiera. Y por último, tomar decisiones sobre el destino de las utilidades que se van generando en nuestra microempresa.
El objetivo es lograr la financiación de las operaciones al menor costo posible, utilizar racionalmente los recursos, aplicar los recursos a inversiones rentables, obtener la liquidez necesaria para el desarrollo normal de sus actividades, y con ello alcanzar el crecimiento y competitividad logrando la sustentabilidad de este tipo de empresas en el medio.
Es decir, por medio de las herramientas de gestión financiera, podremos verificar cual es la situación actual de la microempresa, cuales son las consecuencias si se mantiene en esa situación o la modifica y sugiere como utilizar los recursos que posee. Asimismo, detecta las fuentes de financiación externa y permite evaluar la conveniencia económica del endeudamiento por utilizar fondos de terceros para financiar los activos de nuestra empresa, recomendando la combinación de fuentes de financiación más adecuada dada nuestra estructura.

9 ESTRATEGIAS ASOCIATIVAS
Si bien hemos presentado las fortalezas que presentan las microempresas como favorecedoras del desarrollo regional, también es importante señalar que tienen importantes limitaciones en el acceso a la incorporación de tecnología, a la información, a los mercados y a fuentes de financiamiento, entre otras. También, las dificultades derivadas de la producción a baja escala, que dificultan su competitividad.
Todos estos factores las convierten en poco sustentables y por lo tanto, no permiten su continuidad en el tiempo. Frente a este panorama, las estrategias asociativas constituyen una alternativa, cuando no la única, para resolver el camino hacia la sustentabilidad.
Por qué adoptar la estrategia de asociatividad en las micro y pequeñas empresas de Misiones?
El eje principal pasa por la falta de planificación estratégica, tanto de definición de estrategias competitivas a largo plazo relacionadas con el mercado, como así también la falta de planificación de la producción. No se puede pedir a las micro y pequeñas empresas que produzcan un volumen determinado para poder competir cuando no tienen un lugar adecuado para el acopio o almacenaje ni una política de abastecimiento. Tampoco todos deben producir lo mismos productos durante todo el año, sobre todo teniendo en cuenta la demanda atomizada.
En la función de comercialización es dónde se vislumbran los mayores inconvenientes de desarrollo y competitividad, siendo a pesar de esto una fortaleza importante afianzada en los últimos años la venta conjunta asociativa, lo que generó un mayor poder negociador para las Mype
La Asociatividad es importante para superar la falta de experiencia y capacitación para el desarrollo de algunas producciones de carácter artesanal.
Para que pueda funcionar coordinadamente y alcanzar los objetivos propuestos, una estrategia asociativa requiere alguna forma de organización. Para ello, es necesario acordar una serie de cuestiones tales como las necesidades y objetivos comunes, las actividades que se realizarán conjuntamente y en qué forma se trabajará, el tipo y nivel de compromiso que los asociados están dispuestos a asumir, los vínculos con organismos externos públicos y privados que podría ser conveniente desarrollar y los recursos que se van a compartir. (MAGNAZO; ORCHANSKY, 2007)
Para sortear estas dificultades, existen varios caminos en el marco de la asociatividad en el mediano y largo plazo por ej. acentuar el trabajo sobre los factores productivos y los aspectos técnicos que permitan incrementar la productividad; en el corto plazo, lograr el abastecimiento necesario para satisfacer los flujos de demanda, por medio de una mejora en la organización de las Mype que venden en el mercado local, la aplicación de técnicas de rápidos resultados, o, preferentemente, por la vinculación con otros grupos que puedan complementar la oferta originaria.
Las formas asociativas existen desde hace mucho tiempo, pero cobran vigencia fuertemente en la década del 90. Asistimos hoy a un escenario donde diversas organizaciones, públicas y privadas, se vinculan directamente con estos procesos.
El convencimiento de que las pequeñas empresas mantienen vivo el interior de las provincias, pues son generadoras de empleo y de desarrollo regional, guía actitudes, preocupaciones, políticas, programas, acciones de múltiples instituciones.
Nuestra provincia no es ajena a este escenario, y nos muestra algunas situaciones que señalan acciones, programas, preocupaciones.
Igualmente hay cosas para destacar que se deben aprovechar. Las Mype en Misiones generalmente tienen experiencia en el manejo de las técnicas de producción básicas, dada por la transmisión de conocimientos generacionales. Actualmente cuentan con posibilidades de asistencia técnica en producción y comercialización por parte de organismos oficiales y del sector y también capacitación en organización y gestión asociativa, lo que permite la formación en temas fundamentales para la gestión productiva y la posibilidad de crecimiento. Por ejemplo, el empleo de nuevas formas de producción y comercialización aumentaron la ocupación de mano de obra de jóvenes y mujeres.

CONSIDERACIONES FINALES.
Haciendo una evaluación de las tareas realizadas durante la ejecución del Proyecto y de los resultados obtenidos, podemos hacer las siguientes apreciaciones:

a) Con la ansiedad de jóvenes investigadores, la búsqueda de información en los primeros meses incluyó la mirada en áreas que excedían el campo del proyecto.

b) Lo anterior permitió reconocer y enfrentar la primera dificultad: ¿emprendimiento es lo mismo que microempresa? Definir claramente el objeto de estudio se convirtió en una prioridad, para lo cual se reorientaron las actividades de búsqueda de información.

c) Al profundizar el estudio del concepto sustentabilidad hemos advertido que el proyecto se encuadra dentro del paradigma de economía social o solidaria, que entiende que, para que exista un desarrollo con rostro humano, se debe estimular la creación, permanencia y sostenibilidad de las pequeñas organizaciones.

d) Se ha obtenido el resultado de este Proyecto de Investigación: la elaboración de un Manual de Gestión para el Microempresario de Misiones.

e) Se ha podido replantear la estructura originalmente propuesta del Manual de Gestión, permitiendo un diseño más acorde con la realidad del microempresario misionero y de la región, con un nivel de profundización propio de una primera etapa de implementación.

f) El enfoque dado al Manual es dinámico y participativo, en el sentido de seguir construyéndolo con los propios microempresarios a medida que lo vayan utilizando.

g) El proyecto permitió el contacto con la realidad, y desde allí hemos advertido el interés que el tema planteado despierta, lo que reafirma la existencia de la necesidad de resolver la accesibilidad de las herramientas para la toma de decisiones.

h) La participación en eventos posibilitó advertir que cuando se disponen de los espacios adecuados, las microempresas avanzan hacia una cultura organizacional, más abierta y permeable para incorporar los cambios. Con lo cual, es altamente probable que el Manual de Gestión que hoy presentamos alcance plenamente los objetivos planteados.

i) Si bien un microempresario no está obligado por normas legales a llevar contabilidad, es importante que instrumente este sistema de información, ya que le brindará datos valiosos a ser utilizados con las herramientas del Manual de Gestión y en el proceso de toma de decisiones.

j) En el convencimiento de que el aporte realizado con la elaboración del Manual de Gestión contribuye a la sustentabilidad de las microempresas, creemos necesario continuar con este trabajo, de manera de acercarnos a la comunidad con un espacio de comunicación y servicio dentro de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNaM, en el cual el enriquecimiento mutuo provenga del intercambio permanente entre lo estudiantes, los docentes y los microempresarios interesados.

REFERENCIAS
[1] BERRY, A. (Departamento de Economía, Universidad de Toronto, Canadá) “Las tareas de la pequeña y mediana empresa en América Latina” Revista de la CEPAL Nº Extraordinario – Octubre 1998 págs. 331-342.
[2]SCHUMACHER, E.F. “Lo pequeño es hermoso”. Ediciones Orbis S.A. 1973.Pág. 249,251.
[3]CORTÉS, A. “Desarrollo sustentable, pobreza y calidad de vida”. AMBIENTICO – Revista mensual sobre actualidad ambiental. Nº 92 – Mayo del 2001.
[4] ELIZALDE HEVIA, A. “Desde el ‘Desarrollo Sustentable’ hacia Sociedades Sustentables”. POLIS. Revista Académica on line de la Universidad Bolivariana de Chile. Volumen 1 – Número 4 – 2003.
[5] SUPPEN, N; BART VAN HOOF “Conceptos básicos del análisis del ciclo de vida y su aplicación en el ecodiseño.” Centro de Análisis de Ciclo de Vida y Diseño Sustentable, 2005.B. Bohemia 2-9, Bosques del Lago, Cuautitlan Izcalli, México www.lcamexico.com.
[6] MAGNAZO, C., ORCHANSKY, C. et al. “Estrategias asociativas para micro y pequeñas empresas” 1º ed. Buenos Aires. Oficina de la OIT en Argentina, Programa AREA, 2007.




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