sábado, 1 de noviembre de 2014

El planeamiento en la gestión agropecuaria

La planificación es clave en cualquier organización empresaria. A continuación presentamos una nota aparecida en Clarín Rural el 2 de agosto pasado. 

La falta de agua impone severas restricciones para la producción de cultivos en distintas áreas productivas del país. Una de esas zonas es la región agrícola de San Luis. Por esta causa, las búsqueda de mejores alternativas productivas y comerciales es una necesidad para mantenerse en el negocio en este sitio.
Granos del Oeste es una empresa agrícola joven, formada por tres ingenieros agrónomos y un productor de la zona de San Luis capital. Ellos operan como empresa desde el año 2009, y se dedican a la agricultura y los servicios de administración en la zona. Entre sus características destacadas están que toda la superficie que siembran la hacen sobre campos arrendados y que el maíz es estratégico en sus rotaciones.
La fundación de la firma representó las primeras armas como productores agrícola para varios integrantes de esta sociedad.
“Aunque desde lo productivo no fueron los mejores años para nosotros porque se fue haciendo experiencia en el andar, al ser buenos años de precios en soja logramos hacer una escala productiva que hoy se mantiene y venía creciendo año a año”, dice Guillermo Ordóñez, ingeniero agrónomo y uno de los socios de la firma, mientras recorre alguno de los campos que siembra y dialoga conClarín Rural.
La soja fue el cultivo que los apalancó, señala el técnico, aunque en el maíz encuentran las más importante ventajas técnicas para sembrarlo en esta zona que dificultades productivas.
En el centro-este de San Luis llueven 650 milímetros por año, concentrado entre primavera-verano, se hace agricultura en suelos muy arenosos y con escasa materia orgánica. Pero además de que las propiedades del ambiente no son las óptimas, la erraticidad del clima tampoco ayuda.
Por ello, dice Ordónez, “lo que se busca por sobre todas las cosas es lograr estabilidad”. Y para llevar adelante esta idea, el maíz es un gran aliado en el campo y la planificación lo es en la presupuestación agrícola.
En el cereal está una de las fortalezas de la firma.
“Al ser ambientes tan restringidos en humedad, las gramíneas tienen una mayor estabilidad de rendimiento que la soja”, manifiesta el técnico. Por esto, alrededor del maíz, también hay estrategia agronómica. El asesor explica que solamente entre el 25%-30% de la superficie del cereal es de siembra temprana, de principios de octubre, y todo el resto es tardío; además de que se modifican los niveles de fertilización aplicados, según en rendimiento esperado en cada caso.
“A pesar de que los tardíos se hacen considerando que tienen menor expectativa de rendimiento muestran un piso de rendimiento estable a lo largo de los años”, comenta el técnico y agrega que “en las campañas buenas, que no son la gran mayoría, los tempranos tiene más potencial de rendimiento que los tardíos. Pero por estabilidad estos últimos, casi siempre superan los rindes de los de siembra temprana”.
Sin ir más lejos, este año los maíces de segunda fecha vienen rindiendo entre los 75 a 80 quintales por hectárea y, de primera, entre 65 a 70 quintales.
En el caso de la fertilización es básicamente con nitrógeno y fósforo, aclara Ordóñez. Los maíces que van a ambientes con rendimiento objetivo menor a 55 qq/ha no se fertilizan ya que el suelo provee los nutrientes de manera natural y cuando se aspiran a 80 qq/ha se aplica nitrógeno, por más que sea tardío o temprano, comenta el técnico.
Otra pata fuerte del negocio de esta empresa son los alquileres.
“Cuando se decide arrendar, no alquilamos campos por alquilar. Estamos buscando a un productor a quien nuestra empresa le aporte desde la parte técnica, en los que podamos plantear estrategias de fertilización. No queremos estar un rato en un campo. Buscamos hacer un negocio sustentable ya que también nosotros nos beneficiamos”, afirma el técnico.
La firma cierra contratos con la modalidad de aparcería a capitalizar por tres años, como mínimo, con la opción de la renovación a tres años más. Es decir, explica Ordónez, respecto al tipo de contrato, “si el año viene bueno y el cultivo rinde más que el piso establecido bajo contrato, va aumentando el porcentaje de participación del productor por sobre ese piso. Hemos tenido casos en los se pagaron hasta 11 quintales de soja por hectárea de alquiler. En esas situaciones es como si productor tuviera su campo en Vicuña Mackenna, en Córdoba”, resalta el técnico, aluciendo a una zona con mayor potencial que la puntana.
Teniendo en cuenta que en cada uno de los campos se establecen contrato de largo plazo para sembrar y que ello permite planificar una rotación, que hace sustentable al sistema y también aumenta los rendimientos, la diversificación productiva empieza a tomar importancia.
El técnico cuenta que están probando, este año y por primera vez, con una empresa pergaminense, con la siembra invernal del garbanzo, además de que en el verano están intentando incorporar en la rotación el poroto negro o el colorado, con el objetivo de alcanzar entre 250 a 300 hectáreas en los próximos años en detrimento de la superficie de soja. También hacen entre 80 a 90 hectáreas por año de maíz pisingallo. Otro de los datos interesantes es que en aquellos lotes en los que se hace maíz para picado luego se siembra un cultivo de cobertura invernal para la recuperación de los suelos, considerando la mayor extracción de materia verde que se requiere para la fabricación del silo.
La estrategia productiva y la visión de largo plazo, herramientas clave en zonas difíciles.

El maíz, un cultivo bien integrador
El centro-este de San Luis está alejado de los principales puertos por donde se embarca la soja, por ello, en la zona el maíz es un cultivo clave. De esta manera lo entendió la firma Granos del Oeste, con base en San Luis capital, y que siembra, aproximadamente, el 65% de la superficie con el cereal y el resto con soja.
Esta firma, cuenta Guillermo Ordóñez, ingeniero agrónomo y uno de los socios de la empresa, cultiva solamente sobre campos alquilados y necesita la siembra de un cultivo que les aporte estabilidad. “En la zona se consume mucho el maíz porque es una región ganadera además, por la lejanía a los puertos, el cereal tiene menos ventajas comparativas contra la soja por el costo de los fletes”, dice el técnico.
Ya que el maíz es un cultivo clave y es importante generar información técnica en una zona agrícola emergente, Aapresid instaló una de sus chacras de desarrollo científico en esta provincia.
La chacra fue impulsada por un grupo de productores miembros de la Regional San Luis, de la que Granos del Oeste es participante.
El principal desafío de este emprendimiento es ajustar todas aquellas prácticas y estrategias agronómicas que procuren transformar la escasa oferta hídrica de las precipitaciones en producción sustentable, subraya Ordóñez.
Pero no solamente el maíz es un cultivo integrador con la ganadería en esta zona, también juegan un rol destacado los biocombustibles.
Una de las fábricas que próximamente entrará en funcionamiento en los alrededores de la capital es la firma Diaser y unos cien kilómetros de distancia de ella, en Río Cuarto (Córdoba), ya está funcionamiento Bio4.
Por otra lado, Glucovil que produce fructosa y otros derivados, consume de forma masiva maíz, relata Ordóñez, y otra importante volumen de la producción se exporta a Chile por Mendoza.

viernes, 31 de octubre de 2014

Contribución marginal por unidad de recurso escaso. Reemplazo de clientes

  Veremos a continuación un caso de análisis de reemplazo de clientes, dentro de un producto hospitalario, partiendo del conocimiento de los costos del mismo. 
Agrupando, dentro de cada producto, los pacientes de acuerdo al financiador a que pertenecen, se obtienen las contribuciones por financiador relativas a ese producto.
En este caso, corresponden al producto “Módulo Obstétrico”, y lo que se planteará es, dado que los valores difieren para cada cliente, y que precisamente quien aporta la mayor cantidad de pacientes presente una de las menores contribuciones, cuántos pacientes de otros clientes generarán la misma contribución.
FINANC.
IMPORTE
%
CMARG
DIAS
Q
% Q
Ing.Unit.
Cont.Marg. Unit.
1
226.930
29%
118.775
56
22
25%
10.315
5.399
2
91.824
12%
52.659
15
6
7%
15.304
8.776
3
24.564
3%
13.461
5
2
2%
12.282
6.731
4
14.991
2%
8.565
3
1
1%
14.991
8.565
5
14.666
2%
8.344
3
1
1%
14.666
8.344
6
12.955
2%
7.186
3
1
1%
12.955
7.186
7
103.490
13%
49.147
15
6
7%
17.248
8.191
8
19.029
2%
9.203
3
1
1%
19.029
9.203
9
66.825
9%
28.827
12
5
6%
13.365
5.765
Clientes 2-9
348.343
45%
177.391
57
23
26%
15.145
7.713
10
102.730
13%
39.972
29
10
11%
10.273
3.997
11
92.505
12%
38.300
16
9
10%
10.278
4.256


770.508
100%
551.830
215
87






Once financiadores se distribuyen los 64 pacientes, de los cuales el primero tiene el 34% de los casos. Las últimas dos columnas informan el ingreso unitario y la contribución marginal unitaria. Precisamente este último valor es el que emplearemos para la determinación de las relaciones de reemplazo.
FINANC.
RR
QR
1
1,00
22,0
2
1,63
13,5
3
1,25
17,6
4
1,59
13,9
5
1,55
14,2
6
1,33
16,5
7
1,52
14,5
8
1,70
12,9
9
1,07
20,6
Clientes 2-9
1,43
15,4
10
0,74
29,7
11
0,79
27,9


El primer cliente es el que se pretende comparar con los restantes, toda vez que presenta una de las contribuciones más bajas. El n° 9 y el n° 11 tienen peores valores que el n° 1, por lo que no se consideraron.

Los valores obtenidos indican, por ejemplo, que 13,5 pacientes del financiador 2 generarán la misma contribución que los 22 del n° 1. Por supuesto, hay que tener presente la posibilidad de que, efectivamente, ese financiador pueda aportar ese n° de casos (teniendo presente que ahora sólo hubo 6). Pero si se amplía el análisis a todos los clientes excepto, como se dijo, el n° 9 y el n° 11, el coeficiente es de 15,4. Dado que entre estos clientes hubo 23 casos, la posibilidad de obtener este número quizá no sea tan lejana. 

sábado, 20 de septiembre de 2014

Nota publicada en el Diario de Cuyo

El pasado 15 de septiembre, Diario de Cuyo, de la ciudad de San Juan, publicó la nota que reproducimos a continuación, acerca de la importancia del manejo de los costos en la generación de rentabilidad. 
Acertadamente, el profesor Jorge Castillón se pregunta, en Linkedin, si en la misma no hay una influencia de la Teoría General del Costo.


No hay rentabilidad sin manejo de costos


Hoy no es suficiente lograr mayores rendimientos para aumentar la rentabilidad, también hay que reducir los costos: no se puede reducir lo que no se conoce.

El costo, debe ser entendido como una combinación lógica y coherente entre los factores que deben ingresar a un proceso de producción y los resultados que se logran. Esta definición implica la existencia de 2 componentes del costo: el físico y el monetario.El primero, está referido a la cantidad del factor considerada de consumo necesario y, el segundo, al valor o precio necesario para disponer de una unidad de factor. De esto se desprende la necesidad de considerar las cantidades de factores (agua, fertilizantes, fitosanitarios, jornales, combustible, energía, reparaciones, entre otros) que son empleadas en cada actividad de cada proceso, durante un ciclo de producción. En el caso de la vitivinicultura, por tratarse de un cultivo perenne, se puede considerar un ciclo anual desde la finalización desde el inicio de la poda hasta la cosecha o realización de fertilización poscosecha (abril a mayo o mayo a junio, por ejemplo). El productor, en general, anota sus gastos, sobre todo en lo referido a cantidad de jornales empleados en una actividad (poda, por ejemplo) y su valor, lo que le permite realizar pagos semanales o quincenales, finalizadas las labores. Sin embargo, estos datos suelen no procesarse y sólo el procesamiento de los datos permite obtener información. Existen herramientas de gestión sencillas, que permiten procesar datos, entre ellas: planificación de uso de maquinaria agrícola, plan de trabajo anual, cálculo de la unidad técnica arada, cálculo de margen bruto por unidad productiva, cálculo de resultado operativo, resultado por producción y rentabilidad, entre otras. Estas se aplican a las etapas de planificación, organización, dirección y control administrativo. El productor, normalmente, tiene los datos, pero la falta de procesamiento del dato puede originar deficiencias en las decisiones que se toman en las fincas. El uso de las herramientas mencionadas permite identificar errores o fallas en las actividades y corregirlos, fortaleciendo las etapas de planificación y control de actividades. Desde hace tres años, un grupo de productores que conforma el Grupo de Gestión INTA del programa Profeder, comenzaron procesos de registración y procesamiento de datos. Para esto, usaron cuadernos de campo, registraron actividades e insumos consumidos semanalmente y, cada 15 días, volcaron los datos en planillas Excel, separando la información por cuartel (en la mayoría de las propiedades, los cuarteles tienen características que los diferencian de otros respecto a producción y consumo de factores). Existen varias dificultades asociadas: constancia en la registración, dificultades para cargar datos y dificultades para usar procesar Excel. No obstante, es posible. Grupo de Gestión INTA son jóvenes productores e hijos de productores que se juntaron en el 2010 para debatir sus problemas y encontrar soluciones. El Grupo es coordinado por el técnico de INTA, ingeniero agrónomo Rodrigo Espíndola. Los productores Ricardo Marún (Caucete) y Diego Sirerol (Rawson) mostraron una aplicación de estas herramientas en la Federación de Viñateros. Estela Puchol, Julio Ramos (Asociación de Viñateros Independientes), Alejandro Pons y Eduardo Garcés (de la Federación de Viñateros), coincidieron en la necesidad de establecer un costo por kilo de uva, que considere el costo operativo, gastos de estructura, impuestos y amortizaciones, siendo necesaria la participación de una gran cantidad de productores que aporten datos para lograr un valor robusto (válido a nivel provincial) y generar estrategias ligadas al manejo de costos y precios de venta del kilo de uva. El Grupo de Gestión INTA, aportó datos de costeo y El productor Gabriel Mauricio Salomón, está tratando de generar una aplicación para celulares, ya que no existe un programa sencillo y adaptable a las características del agricultor. Del mismo modo, el Ingeniero Julio Pérez, productor que trabaja con la Agencia de Extensión Rural de Caucete, trató de generar los algoritmos para crear un programa de fácil uso y accesible para los productores. El afirma que si una mayoría de los productores aporta los datos al sistema de gestión de costos, se puede obtener información válida para facilitar los procesos de tomas de decisiones, reduciendo fallas. Hoy existe un gran desafío, hay que aumentar la rentabilidad de las explotaciones agrícolas, lo que se debe lograr con el uso eficiente los recursos productivos (eficiencia técnica) y con la gestión de costos (mayor eficiencia económica), lo que es posible con el uso de herramientas de gestión en fincas. En la infografía adjunta se puede apreciar la distribución porcentual del costo por actividad, desde poda hasta cosecha en parrales de 3 hectáreas de uva Criolla de 3 ha y de un parral de uva Flame Seedless para el ciclo 2013-2014.